bed and breakfast in buenos aires - english b and b in buenos aires - castellano b&b in buenos aires - francais 21 de Mayo de 2013 a las 15:41
bed and breakfast buenos aires


Es una ciudad imperdible, amante de la cultura y entretenimiento, las salidas nocturnas, el fútbol, el tango y las interminables charlas de café. Su rica historia inmigratoria produjo la mezcla que la hace tan singular. Todos y cada uno de sus barrios conservan el pasado en su peculiar fisonomía y todos son, a su modo, porteños.

Testigo de su importantísima vida cultural son sus numerosos museos, salas de exposiciones y conferencias, galerías de arte, cines y teatros con espectáculos nacionales e internacionales de primer nivel.

Sede financiera, bursátil y económica del país, es el principal puerto de la nación. Su actividad comercial es muy intensa, reflejada en numerosos locales de las principales marcas mundiales, galerías y shoppings comerciales.

Su vida nocturna es muy variada y se extiende hasta altas horas de la madrugada. Discotecas, restaurantes, confiterías y muchas otras atracciones para todos los gustos se extienden por toda la ciudad brindando una oferta innumerable al turista.

La superficie de 200 km2 que abarca la ciudad de Buenos Aires, con el Río de la Plata y el Riachuelo como límites naturales por el este y el sur, comprende un terreno llano que invita a caminar. El clima de esta megalópolis, una de las diez más pobladas del mundo, es templado y húmedo: el calor y el frío intensos sólo se presentan pocos días al año. Este ambiente permite el crecimiento de numerosas especies de árboles y plantas que decoran las calles y los parques.

Collage arquitectónico

De todas las épocas y estilos arquitectónicos, la ciudad de Buenos Aires tiene huellas palpables que aún perduran. En sus calles y avenidas, barrios y áreas emergentes, se aprecia la inmensa diversidad de formas y caracteres que constituyen su actual tejido urbano.

Del período colonial (siglos XVII y XVIII), sobreviven los túneles de la Manzana de las Luces (Perú 272), el Cabildo, la Casa de Ejercicios Espirituales (Independencia 1190) y la Basílica y el Convento del Pilar (en La Recoleta).

Del Neoclasicismo (1800-1830), la Catedral Metropolitana es un claro ejemplo que recrea la fachada del Palais Bourbon de París, terminado en la misma época.

A raíz de la influencia italiana (1830-1900) surgen las singulares construcciones del barrio La Boca, la Casa Rosada sede del Poder Ejecutivo, y el edificio de las Galerías Pacífico (Florida 737), descendiente directo de la Galería Vittorio Emanuelle de Milán. De este período también son el Palacio del Congreso Nacional, el Teatro Colón y la antigua Biblioteca Nacional (México 564).

Pero el Academicismo francés es quizás el estilo más adoptado en la ciudad durante el período 1890-1940. Numerosos palacios se alzaron bajo su influencia: el Palacio de Justicia (Talcahuano 550), el Palacio de La Prensa (Avda de Mayo 575), el Palacio Paz, actual Círculo Militar (Santa Fe 750), el Palacio Fernández Anchorena, actual Nunciatura Apostólica (Alvear 1605), el Palacio Pereda actual, Embajada de Brasil (Arroyo 1130), el Palacio Anchorena, actual Palacio San Martin (Arenales 761), el Palacio Errázuriz (Avda Libertador 3502), el Palacio Bosch, actual Embajada de Estados Unidos (Avda Libertador 3502), el Palacio del Consejo Deliberante (Perú 130), el Correo Central (Sarmiento 151) y el Colegio Nacional (Bolívar 263).

Convivieron con la influencia británica (1880-1940) de la Tienda Harrods (Florida 877), la Casa Maple (Suipacha 658) y el Palacio Ortiz Basualdo, actual Embajada de Francia (Cerrito 1399).

La llegada del Art Nouveau (1900-1920) trajo la Galería Güemes (Florida 165), la Casa de los Lirios (Rivadavia 2031), la Confitería Ideal (Suipacha 384), el Club Español (Bernardo de Irigoyen 172) y el Pasaje Barolo (Avda de Mayo 1370).

Con la revolución industrial, apareció en Buenos Aires la Arquitectura Industrial (1870-1930), cuyos ejemplos son el Mercado de San Telmo (Bolivar 970), el Palacio de Aguas Corrientes (Cordoba 1950), las estaciones de trenes de Constitución, Once y Retiro, y el Mercado de Abasto (Corrientes 3247).

El Art Decó (1925-1940) dejó sus huellas en el Teatro Opera (Corrientes 860) y el Banco de la Provincia de Buenos Aires (San Martin 137).

Luego vino el Racionalismo (1930-1945), cuyo edificio emblemático es el Kavanagh (Florida 1065).

El Monumentalismo (1930-1950) de la Facultad de Derecho (Figueroa Alcorta 2263) y el Banco de La Nación Argentina (Rivadavia 325).

Y el Brutalismo (1960-1970), cuyos mejores exponentes porteños son el Banco de Londres (Reconquista 101), la Biblioteca Nacional (Agüero 2502) y el Planetario (en Palermo).

El Posmodernismo, en el cual se encuentra inmersa la ciudad en esta época, tiene sus primeros ejemplos en el Alto Palermo Shopping (Avda Santa Fe 3253) y el Museo de Arte Latinoamericano (Figueroa Alcorta 3415). En el Barrio Puerto Madero, el más nuevo de la ciudad, conviven las más modernas construcciones con el reciclaje de los silos y depósitos del puerto antigüo.

Buenos Aires es un collage arquitectónico que vale la pena recorrer.